El propósito de las herramientas de análisis es extraer conclusiones significativas que faciliten la toma de decisiones.

 

Las herramientas de análisis son un procedimiento específico para organizar, descomponer, presentar o estructurar datos e información. Hay varios tipos:

 

A) Estado de origen y aplicación de fondos (EOAF)

Es una herramienta más del análisis, que permite obtener las variaciones ocurridas en las masas patrimoniales mediante su comparación entre dos ejercicios económicos, con el fin de determinar cuáles han sido las fuentes que se han generado en el periodo analizado como resultado de la explotación de la empresa, y en qué se han empleado las mismas.

Se distinguen dos grupos diferenciados: origen y aplicación:

  • Los orígenes están compuestos por los recursos que entran en la empresa, es decir, el beneficio neto, aumento de la deuda, aumento de los fondos propios, disminución del activo fijo o disminución del fondo de maniobra, entre otros.
  • Las aplicaciones serían el destino donde se emplean estos recursos, entre los que encontramos las pérdidas del ejercicio, aumento del fondo de maniobra, aumento del activo fijo, reducción de deuda o reducción de los fondos propios, entre otros.

Por tanto, concluimos que gracias a este análisis conseguimos el detalle de los recursos que han entrado a la empresa durante el ejercicio y su utilización, así como el efecto de este movimiento de entradas y aplicaciones de recursos en el activo corriente (en relación con el fondo de maniobra).

B) Análisis de tendencia

La imagen que nos ofrece el balance de situación y la cuenta de pérdidas y ganancias es ciertamente estática en tanto en cuanto nos limitemos al análisis de un único ejercicio económico. Por ello resulta necesario tener como referencia otros resultados de años anteriores que permitan observar las variaciones que se producen en el periodo seleccionado. De esta manera, la imagen estática de un año concreto se ve enriquecida con las imágenes que ofrecen los años anteriores y permiten establecer conclusiones más precisas acerca de lo que sucede en la compañía.

En principio, con un análisis de entre tres y cuatro años vista sería suficiente para ver la tendencia, y si la estrategia o decisiones que ha tomado la compañía están dando sus frutos. Así mismo, este análisis de tendencia es perfectamente conjugable con el resto de métricas y herramientas expuestas, ya que beben del primero para poder realizar un análisis cierto y preciso. El análisis de tendencia permitirá, si se quiere, aportar una imagen gráfica de cómo ha evolucionado la compañía para la magnitud estudiada.

C) Análisis de estados financieros porcentuales de base cien

Este método no se limita únicamente a las partidas de activo, sino que puede utilizarse para cualquiera de los otros dos grupos, pasivo y patrimonio neto. Para su cálculo únicamente es necesario el balance de situación a analizar, y realizar la operación que permite saber qué proporción representa dentro de la masa patrimonial concreta. Por ejemplo, si queremos conocer cuánto representan los proveedores dentro del total del pasivo, tendremos que dividir el primero entre el segundo; sin embargo, si preferimos conocer cuánto representa dentro de los pasivos corrientes, sustituiremos el denominador por la anterior magnitud.

La utilidad de esta herramienta reside en comprobar la efectividad de las medidas que se adoptan en el seno de la empresa, como puede ser la reducción de una partida concreta por considerarla innecesaria para la actividad principal o porque se ha decidido desinvertir en un sector que tenía especial impacto en uno de los saldos y se quiere ver si está teniendo impacto positivo o no.

En el caso de la cuenta de pérdidas y ganancias sucede algo parecido. Si se dispone de un desglose lo suficientemente detallado de las ventas de una empresa, organizada por productos o áreas de negocio, podemos realizar un análisis de base cien sobre los mismos, de forma que entendamos cuál es el grueso de la actividad de la empresa o qué productos le revierten la mayoría de los ingresos. Si disponemos también del desglose de costes, se puede realizar un estudio exhaustivo en este ámbito y establecer relaciones con los ingresos. El inconveniente de esta herramienta es la facilidad de acceso a la información, es decir, no siempre se dispone de un desglose tan profundo como para poder hacer un análisis de calidad y en la profundidad requerida.

De manera gráfica, supone elaborar unas barras que sumen el 100% de la masa patrimonial e introducir los porcentajes que representan dentro de ese total cada una de las partidas que componen el grupo.